Tuve que contarle, cuando despertó, que ganamos, aunque le advertí que no se acostumbrara porque no es lo habitual. De hecho ya nada es habitual en nuestras vidas desde que Nicolás atravesó la puerta de casa, digo, llegó con nosotros del hospital, no os asustéis, y se instaló parece que con intenciones de quedarse.
Sí, es un encanto, pero también tiene sus momentos, sabes? La hora del baño es una tragedia griega de insospechadas consecuencias, tan insospechadas que hoy mismo, en lugar del soliloquio lacrimógeno nos ha regalado un monólogo de muecas varias mientras sonaba una pieza musical. A Mari se le ocurrio acompañar el baño con un tema de música clásica (como si del coro se tratara ya que va de teatro clásico) y preparé lo más clásico que tengo "The very best of Black Sabbath" Ejem!! Resulta que Mari con música clásica se refería a música antigua, así que hemos probado, y oye!!! todo un descubrimiento!!!
esta es su pieza favoritaEl sueño de amor nº3 de Liszt
La hemos escuchado unas doscientas veces, para que comiera, para que se durmiera, para despertarle de nuevo, sabes? la vez ciento cincuenta y tres ya resulta un tanto cargante.
En fin, seguiremos informando...
Por cierto, te has dado cuenta de que mañana termina no sólo el año sino la decáda??? Los puristas dirán que la década acaba el año que viene y tal pero realmente, tú y yo sabemos que acaba mañana y parece que somos los únicos en habernos enterados. Nada de películas de la década, libros de la década, subnormales de la década...